4 febrero 2026

Luces y sombras en la evolución de WhatsApp: de la simplificación del chat a las trabas regulatorias en la India

WhatsApp, la plataforma de mensajería propiedad de Meta, atraviesa un momento de contrastes significativos. Mientras sus desarrolladores se esfuerzan por eliminar barreras y facilitar la conexión entre usuarios mediante mejoras en su API, la compañía se enfrenta a un desafío regulatorio sin precedentes en su mercado más importante: la India. Esta dualidad define el estado actual de la aplicación, que oscila entre la búsqueda de una mayor accesibilidad técnica y la necesidad de cumplir con estrictas normativas gubernamentales de seguridad.

Innovaciones para la comunicación efímera

En un esfuerzo por hacer la plataforma más versátil, el equipo de WhatsApp ha estado trabajando intensamente este año en la optimización de sus funciones externas. El objetivo es claro: permitir el uso de la herramienta sin depender rígidamente de la propia aplicación para iniciar una conversación. Fruto de estas mejoras surge la función conocida como «Clic para Chatear», una característica diseñada para agilizar la interacción con números que no figuran en nuestra agenda.

Esta funcionalidad resulta especialmente útil en un mundo donde las interacciones digitales son cada vez más transitorias. Ya sea para contactar con un mensajero, realizar una consulta puntual a un negocio o comunicarse con una empresa de servicios, el usuario a menudo carece de interés en almacenar ese número a largo plazo. «Clic para Chatear» elimina esa fricción. El proceso técnico es sencillo, siempre que se conozca el número y este tenga una cuenta activa: basta con introducir una dirección web específica en el navegador, sustituyendo la parte final por el número de teléfono con su prefijo internacional. Si esta acción se realiza desde un móvil, la app se abre automáticamente; si es desde un ordenador, se activa la interfaz de WhatsApp Web, permitiendo la gestión inmediata de la conversación sin guardar el contacto.

El laberinto regulatorio en Nueva Delhi

Sin embargo, esta filosofía de flexibilidad y uso multidispositivo choca frontalmente con la nueva realidad legislativa en la India, el país más poblado del mundo y el mayor mercado de la plataforma, con más de 500 millones de usuarios. El gobierno indio, a través de directrices emitidas a finales del mes pasado y hechas públicas recientemente, amenaza con alterar el funcionamiento básico de las aplicaciones de mensajería.

Las nuevas normas, que exigen cumplimiento en un plazo de 90 días desde su emisión el 28 de noviembre, obligan a servicios como WhatsApp, Telegram y Signal a mantener las cuentas vinculadas continuamente a una tarjeta SIM activa. Esto supone un revés para la estrategia de expansión de Meta, que recientemente había potenciado la capacidad multidispositivo para no depender de un teléfono principal encendido. La normativa va más allá: exige que las versiones web y de escritorio cierren sesión obligatoriamente cada seis horas, forzando al usuario a volver a escanear un código QR para recuperar el acceso.

Seguridad frente a operatividad comercial

El Ministerio de Telecomunicaciones indio justifica estas medidas draconianas como un paso necesario para frenar el fraude cibernético, una lacra que ha costado al país más de 228.000 millones de rupias (aproximadamente 2.500 millones de dólares) solo en 2024. El gobierno argumenta que el vínculo obligatorio entre dispositivo y SIM, junto con los cierres de sesión periódicos, garantiza que cada cuenta activa esté anclada a un usuario verificado, facilitando la trazabilidad de números utilizados en estafas de inversión y phishing.

No obstante, la industria digital y diversos grupos de defensa advierten sobre los riesgos de una regulación excesiva. El impacto podría ser devastador para el tejido empresarial indio. A diferencia de las grandes corporaciones que utilizan APIs empresariales automatizadas, miles de pequeños comerciantes dependen de la versión estándar de WhatsApp Business. Estos emprendedores suelen registrar la cuenta en un móvil con SIM, pero gestionan la atención al cliente desde ordenadores. La desconexión forzosa cada seis horas podría romper los flujos de trabajo de toma de pedidos y soporte al cliente, afectando la infraestructura diaria del comercio minorista.

Un mercado en plena transformación

La coyuntura es crítica porque la adopción de WhatsApp en la India es inusualmente profunda. Los datos revelan que el 94% de la base de usuarios mensuales abre la aplicación a diario, una cifra muy superior al 59% registrado en Estados Unidos. En el caso de WhatsApp Business, el 67% de los usuarios indios la utiliza diariamente.

Este escenario se desarrolla en un contexto donde el crecimiento de la plataforma ha cambiado de paradigma. Según datos de inteligencia de mercado, aunque las descargas han caído casi un 49%, los usuarios activos mensuales han aumentado un 6% interanual en el último trimestre. El crecimiento ya no se impulsa tanto por la captación de nuevos usuarios, sino por la fidelización y retención de los existentes. Curiosamente, WhatsApp Business ha registrado consistentemente más primeras instalaciones que la versión estándar de mensajería desde principios de 2024, lo que indica que la expansión actual está liderada por la adopción comercial, precisamente el sector que más podría sufrir con las nuevas restricciones gubernamentales.